Sandra's Dossier

No es que el amor acaba…

Posted in Historias by Sandra on julio 6, 2007

Era alrededor de las siete de la mañana, por la ventana apenas entraban los primeros rayos de sol del día. Abrió los ojos y no reconoció el lugar, a su alrededor había un desastre, la cabeza parecía darle vueltas y cuando miro el reloj de mano, recordó todo.

Una relación a distancia es difícil y esa era la situación de Natalia. Hace ya más de un año que su novio se había ido a trabajar a casi 20 horas lejos de casa. Él la llamaba todos los días por las noches para fantasear y así, poder sustituir el sexo real.

Natalia pasaba todas las tardes sola, salía del trabajo y la rutina era la misma. Nada nuevo. Los fines de semana eran familiares pero no dejaban de ser aburridos.

Una tarde camino a casa, después del trabajo, la historia comenzó. Natalia encontró un viejo amigo, un viejo amante. Hablaron, se contaron sus nuevas vidas, sus desamores y planes, y sin temor alguno salio el sexo a la conversación.

-¿Cuánto tiempo podrías estar sin sexo?

-Pues, yo tengo ya casi un año y me siento bien.

-Yo no podría, el sexo es una necesidad. Podríamos ayudarnos, tú sabes que siempre me has gustado, tú fuiste mi primera vez.

-¿Pero por qué me lo pides a mi? ¿No te sientes usado?

-No, ¿y tú?

Natalia antes de contestar, pensó la respuesta.

-No, no ahora. Ahora estoy enamorada.

– ¿En alguna ocasión te sentiste usada?

-Si, cuando creí amarte, cuando te incluía en mis planes. Pero ahora las cosas son diferentes, encontré el amor y le he dado mi palabra, lo voy a esperar.

-Ojos que no ven corazón que no siente. Una necesidad es una necesidad y él no tiene porque enterarse, te doy mi palabra, solo dime cuando y ahí estaré.

Natalia sabia muy bien que si se involucraba una vez más, saldría perdiendo, él tenia aún cierto poder sobre ella, la había marcado de por vida y ceder a sus peticiones sería como entregarse de nuevo, así que cambio la conversación, fué amable, terminó su bebida y se retiro a casa.

-Estamos en contacto, llámame me gusta saber de ti.

-Claro amor, cuídate.

La idea de tener sexo nuevamente no la dejó dormir durante dos semanas. Lo reconocía, su cuerpo se lo exigía pero para ella o para cualquier otra mujer no era fácil. Las mujeres son mas sentimentales que carnales, pero ante tal situación, esto parecía quedar en segundo plano.

 

Las sexo-llamadas que sostenía con su novio se había vuelto algo sin importancia, fingía orgasmos y repetía las mismas palabras sucias de rutina. El sexo real parecía no querer dejar su cabeza.

 

Un viernes por la tarde, aun en el trabajo, una luz del mensajero parpadeo:

 

-Hola amor, te he soñado ¿Cómo estas?

-Muy bien gracias y tu?

-Bien muy bien, mucho trabajo.

-Se puede saber que soñaste?

-Soñé que trataba de acercarme a ti, pero que cada vez que lo intentaba te alejabas.

-Que raros son los sueños

-Oye, voy a salir al extranjero por unos años, te quiero ver.

-Claro, ¿cuándo?.

-¿Qué tal hoy por la noche?

Natalia recordó aquella proposición de la última vez que se reunieron y también recordó que justo esa mañana se había rasurado de pies a cabeza, además de usar aquella sexy lencería recién adquirida.

-Esta bien, ¿en dónde nos vemos?…

Acordaron el lugar y la hora. Él, portaba una elegante traje de tres piezas, su andar era pausado pero a ojos de Natalia sumamente atractivo. Ella, perfecta de pies a cabeza, luciendo con una falda a la rodilla dos torneadas piernas. Pasada la noche y con algunas copas encima, no se hizo esperar nuevamente el tema:

-¿Ya pensaste mi propuesta?

-Si

-Y la respuesta es?

-Pide la cuenta, vámonos ya.

Él estaba desconcertado, la respuesta fué tajante y no se atrevió a replicar así que levantó el brazo haciendo señales al mesero para que le llevasen la cuenta, la pago y subieron al auto.

– ¿A donde te llevo?

-A mi casa, por favor.

Una vez frente a la casa de Natalia, ésta se acercó para despedirse y las cosas comenzaron a complicarse aún más. No sabían si había sido el aire que les agudizo la borrachera o las hormonas que se envalentonaron con el alcohol, pero ambos se desinhibieron y los besos que hace muchos meses no probaba Natalia le supieron a gloria.

-En mi casa no, vamos a la tuya

Él arrancó el coche… continuará…

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15 comentarios

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  1. Val said, on julio 6, 2007 at 7:26 pm

    Es verdad que las mujeres somos mil sentimentales… conozco pocas, por no decir casi ninguna que logre separar el sexo de los sentimientos….

    Es dificil negarse cuando delante de los ojos está ese hombre que tiene poder sobre uno, que con un par de palabras te tiene en los brazos… pero que sabes que es algo del momento y que no pasará más allá…

    Me encantó la historia, entiendo a Natalia.

    Saludos!

  2. R.E.L. said, on julio 7, 2007 at 6:07 pm

    Buena forma de narrar, espero la continuación…..

  3. ╬æ♣♫☼•♥Cerdos de Mierda♥•☼♫♣æ╬ said, on julio 8, 2007 at 12:01 am

    Yo soy una ameba… estoy muerta…

  4. PEtEr said, on julio 8, 2007 at 9:16 am

    Veo que has subido tú también el tono del blog.

    Espero la continuación.

    Salu2

  5. Carolina said, on julio 9, 2007 at 11:21 am

    Por mucho que se diga, el encuentro de Natalia es 100% carnal, sin lugar a dudas, y que sirve como desahogo a esa frustración e impotencia que nace al tener lejos a su amado y no poderle decir y hacer todo lo que siente.

  6. Recuerdo said, on julio 9, 2007 at 11:22 am

    Cuando iban por el camino, el chico no podía separar la vista de los hermosos ojos de Natalia, mientras las luces de los demás carros parecían luciérnagas que encendían el regreso a casa. Ese conducir regreso a casa fue una sensación orgásmica para ambos, pues imaginaban que pensaba el otro, que pasaba por su mente justo en esos momentos, que harían al llegar, jugarían nuevamente al “no saber que sucedía” acabando nuevamente desnudos sobre la cama, o se besarían apasionadamente desde antes de entrar al departamento del chico. El perfume de Natalia era demasiado persuasivo, no dejaba mucho espacio a la imaginación del joven, sus suculentos tonos armoniosos hacían que éste sucumbiera ante los pies de Natalia mientras, físicamente, manejaba su carro.
    – Hemos llegado, susurro el chico.
    – Me he percatado de ello, contesto Natalia.
    De nueva cuenta, ese silencio que pareciera un hoyo negro devorando todo lo que se encontraba a su alrededor. El chico bajo y abrió la puerta a Natalia. Ella descendió del carro sin decir palabra alguna, sonriéndole a los ojos del chico mientras lo hacia.
    – Lindo perfume, comentó el muchacho.
    Y otra tierna y juguetona sonrisa fue la respuesta de la chica.
    Subieron cautelosos los escalones del edificio, no como aparece en las películas eróticas, no como dos seres buscando satisfacer un deseo efímero. Nuevamente, ambos trataban de adivinar el pensamiento de la otra persona.
    – Listo, puedes pasar, dijo el chico.
    – Gracias, respondió Natalia, haciendo un lado su hermosa cabellera y con otra de sus impresionantes sonrisas.
    – ¿Otra copa? Preguntó el joven.
    – Por favor, respondió furtiva y un tanto nerviosa la susodicha.
    – Y entonces, ¿como te ha ido en el trabajo?
    – Bien, bien… sintiéndome sola muchas veces, ya sabes, la monotonía, el estrés…ese cambio drástico de pasar del estudio al proletariado.
    – Si claro…te entiendo muy bien.
    El vino de las copas se desvaneció en los labios de aquellos jóvenes mientras los deseos entre ellos se acrecentaban más y más.
    – Sabes Natalia, reparo el joven, matando de un golpe tajante al silencio. Siempre te he admirado, eres una mujer que siempre ha podido salir adelante a pesar de las adversidades de la vida.
    – Gracias, contesto tímidamente la que para entonces era una tierna niña.
    – Jamás podré demostrarte en su totalidad cual agradecido estoy contigo, y con la vida, por la madurez que me has hecho lograr, indico el joven.
    La respuesta de la joven fue cruzar las piernas, mostrando una de sus tan hermosas piernas, despidiendo una nueva y regocijada sonrisa.
    – Creo que es un buen momento de mostrarte esa madurez que tu misma me has logrado alcanzar, y ese agradecimiento a la vida, por lo maravillosa que ha sido conmigo hasta ahora.
    – ¿A sí? Y dime, ¿que piensas hacer?
    El joven tomo su mano, esa mano que para entonces lucía como la más hermosa del universo, y la beso. Volteó su rostro dirigiéndola a ella…
    – Cierra tus ojos mi amor
    Sigilosamente, el joven acerco sus labios a los de Natalia y logro un muy ligero roce sobre los de ella, cambiando al instante el rumbo de sus labios al de su atractiva frente.
    – Siempre serás una mujer especial para mi, nunca te olvidare… amor. Festejo tu éxito en esta nueva etapa de tu vida y deseo acompañarte en ella…siempre.
    Con una de sus manos cubrió la espalda de Natalia y, con el otro, sujeto su cabeza dirigiendo un nuevo beso a su nuca.
    – Buenas noches amor, dormiré en el cuarto de mi hermana, tu puedes dormir en el mío corazón.
    – Gracias mi amor, buenas noches.
    El amor tiene muchas maneras de manifestarse y aunque algunas veces la realidad parece turbia, al final, el amor triunfa por sobre todas las cosas y tarde o temprano esta “realidad” muestra su verdadera faceta.

    Para Natalia, con todo mi amor.

  7. dianalaura said, on julio 9, 2007 at 12:30 pm

    Wooow, me has dejado sin palabras….Que te puedo decir, estas atrapandome totalmente nena. Nathalia me parece conicida, aunque demasiado atrevida para la persona con la que la comparo.

    Ella es sin duda sentimental. Aunque no deja el lado fisico aparte. No podemos juzgarla por que quien no ha sentido esa atracción por alguien mas, quien no se ha sentido abandonado alguna vez en la vida y busca en esa persona que aunque pertenezca al pasado, un poco de calma. Y quien mejor para ayudarte en esos casos que alguien que te conoce tan bien. Una muy buena lectura y un exelente tema de conversación, necesitamos un cafecito!!

  8. Sandra said, on julio 9, 2007 at 2:58 pm

    Val:
    Si, no podemos evitar relacionarnos sexualmente sin sentimientos, si hay unas cuantas que lo han logrado pero… que será mejor en este mundo construido por hombres con reglas de hombres??

    R.E.L:

    Gracias por tu visita y claro que te espero pronto por acá, espero algún día poder tener acceso a tu blog 😉

    Cerdos de Mierda:

    Aveces hay malos momentos, no seas tan dura contigo misma.

    Peter:
    Si, ya subió el tono, tu me animaste, como te dije, me declaro tu fan 🙂

    Carolina:
    Aún no sabemos que va a pasar, pero aveces por mucho amor que exista en una relación, si la descuidas todo sirve para nada, bueno, eso opino yo.

    Recuerdo:

    Gracias por la sugerencia, y me alegra que te hayas identificado con la historia.

    Diana Laura:

    Tú confirmas aún más lo que pienso de la soledad. El abandono y soledad te hacen enloquecer…

  9. Sando said, on julio 9, 2007 at 10:10 pm

    En primer lugar, que me encanta como escribes; después, agradecerte la visita y comentarios a mi blog. Saludos 😉

  10. Pal said, on julio 10, 2007 at 1:15 am

    yo puedo separar sentimientos de sexualidad… y creo que la mayoría puede… ahora la pregunta es si una quiere separarlos, o si una es capaz de juntarlos cuando corresponda…hay etapas de una relación en que se puede, otras no … del mundo machista una se defiende como puede, ayuda que los hombres no se creen ni lo que comen, y que una así distingue a los que vale la pena tomar en serio de los que son un lastre para la vida de cualquier mujer… lo fregado es que los seres humanos nos vamos desarrollando y vamos viviendo cada cosa una sola vez, das un paso y no vuelves atrás y una arriesga a que el tiro te salga por la culata… tiene que valer la pena, pienso… creo que lo que le pasa a Natalia es poner en duda que la relación que tiene le alcance. Y cuando no alcanza… no alcanza nomás…
    Me parece bien escrita y me parece un buen tema literario. Ten ambiciones al escribir la segunda parte y vuela. Lánzate con la historia. (a mi no me importa si es real, es más, espero que solo lo sea a medias…)
    Beso

  11. Sandra said, on julio 10, 2007 at 12:59 pm

    Pal:

    Muchas gracias por tus comentarios. Sabes? esto es parte de la magia del escribir, nunca sabrás cuanto es verdad y cuanto es mentira… simplemente es una historia que en algún lugar podría ser o totalmente falsa o totalmente cierta, por eso amo este oficio, porque te deja volar.

  12. valar said, on julio 10, 2007 at 2:08 pm

    Buen escrito…. esperare la siguiente entrega.

  13. natanzuelo said, on julio 13, 2007 at 5:32 pm

    Molto bueno. 😀

  14. ALicia said, on julio 19, 2007 at 8:35 am

    Me encantó! Que lindo escribís!!!!!
    Voy a seguir leyendo
    🙂
    Salud!
    Buena vida

    ALiz

  15. Elsa said, on julio 20, 2007 at 10:18 am

    Hola, sabes esta lectura me hizo recordar un poco a mi misma, la verdad no imaginaba ese final, me imagine tantas cosas, digo que amor tan bonito, y comprendo tanto a Natalia y me identifique mucho con ella, sigue asi, digo y haber cuando escribes una para mi vale, me encantaría mucho en verdad, saludos y besos.

    Oye me gustaría hablar contigo, me siento un poco extraña, rara no se si Diana te ha contado algo pero necesito hablar.
    Besos.


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